¿Quiénes somos, cómo vivimos las monjas dominicas contemplativas?
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ORIGEN
Las monjas de la Orden de Predicadores nacimos cuando el Santo Padre Domingo nos asoció a su Santa Predicación por la oración, la penitencia y una absoluta consagración a Dios, en el Monasterio de Santa María de Prulla en el año 1206 .
Nuestra misión como monjas contemplativas, misión que se continúa a través de los siglos desde aquellas primeras hermanas instruidas por Santo Domingo, consiste en buscar a Dios en el silencio, pensar en Él e invocarlo, de tal manera que el mensaje de la salvación que nuestros hermanos los frailes predican también con la palabra, se extienda por todo el mundo y dé frutos abundantes en aquellos a quienes ha sido enviada.
Integran nuestra vida contemplativa dominicana :
La vida común, la celebración de la liturgia, la oración y el estudio de la verdad sagrada.

Toda la vida de las monjas se ordena a conservar concordemente el recuerdo constante de Dios.

"....las monjas viviendo unánimes en casa, imitan a Jesús que se retiraba al desierto para orar".

SILENCIO
En la quietud y el silencio, buscamos asiduamente el rostro del Señor.

LITURGIA
Dedicadas a la alabanza de Dios, las monjas, juntamente con Cristo, glorificamos a Dios por el designio de su voluntad.


ORACIÓN
Imploramos e intercedemos ante Dios para que todos los hombres se salven.
TRABAJO

Con el trabajo, las monjas cooperamos a la obra del Redentor.

CLAUSURA
La clausura nos ayuda a dedicarnos de todo corazón a la contemplación del Reino de Dios.

ESTUDIO
La luz y fuente de nuestro estudio es Dios, su conocimiento. Porque el estudio, parte genuina de la observancia de la Orden, nutre la contemplación...

VIDA FRATERNA
Lo primero para lo que nos hemos congregado en comunidad, es para vivir unánimes en casa, teniendo una sola alma y un solo corazón en Dios.

