.
Imitadoras de Santo Domingo, como él lo fue de Cristo, perpetuamos su fervor de espíritu y de oración; pues celebraba con mucha devoción todo el Oficio Divino.
"El gozo y la esperanza, la tristeza y angustia de los hombres de nuestro tiempo son presentados ante Dios por las monjas en su oración".
"La Misa es el centro de la liturgia de la comunidad".
"Las monjas nos dedicamos con gusto al trabajo, con todos los recursos de inteligencia y voluntad y con todos nuestros dones."
"La unanimidad
de nuestra vida enraizada en el amor de Dios, debe ser testimonio de la
reconciliación universal en Cristo, que nuestros hermanos predican también con
la Palabra."
